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Tipos de mantenimiento informático: preventivo, correctivo, predictivo y evolutivo

Los sistemas informáticos de una empresa necesitan mantenimiento para funcionar de forma estable, segura y con el menor número posible de interrupciones.

Servidores, equipos, redes, aplicaciones y servicios evolucionan continuamente. Aparecen actualizaciones, aumenta el volumen de información, cambian las necesidades de los usuarios y algunos componentes pueden degradarse con el tiempo.

Por eso, el mantenimiento informático no debería limitarse a intervenir cuando algo deja de funcionar.

Dependiendo del objetivo y del momento en el que se actúa, podemos distinguir diferentes tipos de mantenimiento: preventivo, correctivo, predictivo y evolutivo.

¿Qué es el mantenimiento informático?

El mantenimiento informático engloba las tareas destinadas a conservar, supervisar, corregir y mejorar los sistemas tecnológicos de una empresa.

Puede aplicarse tanto al hardware como al software, servidores, redes, almacenamiento, sistemas operativos y otros elementos de la infraestructura.

Entre las tareas habituales se encuentran:

  • instalar actualizaciones;
  • supervisar el estado de sistemas y servicios;
  • revisar capacidad y rendimiento;
  • comprobar copias de seguridad;
  • resolver incidencias;
  • renovar componentes;
  • gestionar cambios;
  • y adaptar la infraestructura a nuevas necesidades.

El objetivo es reducir incidencias, mantener los sistemas disponibles y evitar que la tecnología se convierta en un problema para la actividad de la empresa.

1. Mantenimiento preventivo

El mantenimiento preventivo se realiza antes de que se produzca una avería o incidencia.

Consiste en ejecutar de forma planificada determinadas revisiones y actuaciones destinadas a reducir la probabilidad de fallo.

Algunos ejemplos son:

  • instalar actualizaciones y parches;
  • revisar espacio disponible y capacidad;
  • comprobar el estado de los sistemas;
  • verificar las copias de seguridad;
  • revisar permisos y usuarios;
  • comprobar el funcionamiento de servicios críticos;
  • sustituir componentes cuando se aproximan al final de su vida útil;
  • o revisar periódicamente configuraciones y documentación.

El mantenimiento preventivo permite detectar problemas antes de que afecten a los usuarios.

No evita todas las incidencias, pero ayuda a reducir su frecuencia y, especialmente, la probabilidad de encontrarnos con fallos que podrían haberse previsto.

2. Mantenimiento correctivo

El mantenimiento correctivo se realiza cuando el problema ya existe.

Su objetivo es recuperar el funcionamiento normal del sistema después de una avería, error o incidencia.

Puede incluir situaciones como:

  • un servicio que ha dejado de funcionar;
  • un equipo averiado;
  • problemas de acceso;
  • fallos de red;
  • errores de software;
  • problemas de rendimiento;
  • o un componente que debe sustituirse.

En algunas ocasiones la solución será sencilla. En otras, la incidencia puede requerir analizar logs, restaurar información, sustituir hardware o modificar configuraciones.

El mantenimiento correctivo siempre será necesario porque ningún entorno tecnológico puede eliminar por completo las incidencias.

El problema aparece cuando todo el mantenimiento de una empresa es correctivo y solo se actúa cuando algo ya ha fallado.

3. Mantenimiento predictivo

El mantenimiento predictivo utiliza información obtenida de los propios sistemas para intentar anticipar posibles problemas.

Para ello pueden utilizarse herramientas de monitorización, alertas y análisis de tendencias.

Por ejemplo, se pueden controlar:

  • uso de CPU y memoria;
  • capacidad de almacenamiento;
  • estado de discos;
  • temperatura de determinados equipos;
  • disponibilidad de servicios;
  • errores registrados;
  • consumo de recursos;
  • o evolución del rendimiento.

La diferencia respecto al mantenimiento preventivo es que el predictivo se apoya especialmente en datos y comportamiento del sistema.

Por ejemplo, una revisión preventiva puede comprobar periódicamente cuánto espacio queda disponible en un servidor. Un sistema predictivo puede detectar que ese espacio disminuye a un ritmo determinado y generar una alerta antes de que se agote.

Esto permite intervenir cuando existen señales de degradación sin tener que esperar a que aparezca una incidencia.

4. Mantenimiento evolutivo

Los sistemas de una empresa no solo necesitan mantenerse: también deben evolucionar.

El mantenimiento evolutivo comprende cambios planificados destinados a adaptar o mejorar la infraestructura ante nuevas necesidades.

Puede incluir actuaciones como:

  • ampliar almacenamiento o capacidad;
  • actualizar una plataforma a una nueva versión;
  • sustituir sistemas obsoletos;
  • incorporar nuevos usuarios o sedes;
  • migrar determinados servicios a la nube;
  • mejorar la arquitectura de red;
  • automatizar tareas;
  • o modificar la infraestructura para soportar nuevas aplicaciones.

En este caso no existe necesariamente una avería.

La actuación se realiza porque las necesidades de la empresa han cambiado y los sistemas deben adaptarse a ellas.

Diferencias entre los tipos de mantenimiento informático

Tipo¿Cuándo se realiza?Objetivo
PreventivoAntes de una incidencia, de forma planificadaReducir la probabilidad de fallos
PredictivoCuando los datos muestran señales de degradaciónAnticiparse a un posible problema
CorrectivoDespués de producirse una incidenciaRecuperar el funcionamiento
EvolutivoCuando cambian las necesidades de la empresaAdaptar y mejorar los sistemas

En la práctica, una buena estrategia combina los cuatro.

Una empresa puede realizar mantenimiento preventivo de sus servidores, monitorizarlos para detectar problemas, resolver incidencias cuando se producen y ampliar posteriormente la infraestructura cuando aumenta la actividad.

¿Qué tipo de mantenimiento informático necesita una empresa?

No es necesario elegir únicamente uno.

Lo habitual es combinar diferentes tipos dependiendo de la importancia de los sistemas y de las necesidades de la organización.

Cuanto más crítico sea un servicio para el negocio, menos recomendable resulta depender exclusivamente del mantenimiento correctivo.

Por ejemplo, si una empresa no puede trabajar cuando falla un servidor, resulta razonable disponer de:

  • monitorización;
  • mantenimiento preventivo;
  • copias de seguridad verificadas;
  • procedimientos de recuperación;
  • y capacidad de respuesta ante incidencias.

También es importante revisar periódicamente si la infraestructura sigue siendo adecuada. Un sistema estable puede convertirse en una limitación si aumenta el número de usuarios, el volumen de información o las necesidades del negocio.

Mantenimiento preventivo frente a actuar solo cuando algo falla

Trabajar únicamente de forma reactiva puede parecer más económico mientras no existen problemas.

Sin embargo, una incidencia importante puede provocar interrupciones, pérdida de productividad y actuaciones urgentes que podrían haberse evitado.

Por eso, una estrategia de mantenimiento debería buscar un equilibrio entre prevención, monitorización, respuesta y evolución.

En ENDEOS, el servicio de administración de sistemas incluye mantenimiento preventivo, resolución de incidencias, gestión de cambios, continuidad de negocio y optimización de sistemas.

Si estás valorando externalizar este servicio, también puedes consultar qué tener en cuenta al elegir una empresa de mantenimiento informático.

El objetivo no es únicamente reparar equipos o servidores, sino mantener una infraestructura estable, controlada y preparada para las necesidades de la empresa.

Habla con ENDEOS sobre el mantenimiento de tus sistemas

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