Direcciones IP en una red local: cómo identificarlas y entenderlas
En una red local, cada ordenador, impresora, servidor o dispositivo conectado necesita una dirección que permita identificarlo y comunicarse con el resto de equipos. Esa dirección es la dirección IP.
Conocer las direcciones IP de nuestra red puede resultar útil para localizar un dispositivo, configurar una impresora, acceder a un servidor, revisar una incidencia de conectividad o comprobar qué equipos están conectados.
En este artículo veremos cómo consultar nuestra configuración de red y cómo identificar otras direcciones IP dentro de una red local.
Si buscas una explicación más general sobre qué significa una IP, IPv4, IPv6 o las diferencias entre IP pública y privada, puedes consultar nuestra guía sobre qué es una dirección IP.
¿Qué es una dirección IP dentro de una red local?
Cuando un dispositivo se conecta a la red de una empresa o de una vivienda, normalmente recibe una dirección IP privada.
Por ejemplo: 192.168.1.25
Esa dirección identifica al dispositivo dentro de esa red concreta.
Otro equipo podría utilizar 192.168.1.30, mientras que el router podría encontrarse, por ejemplo, en 192.168.1.1.
Estas direcciones privadas no deben confundirse con la IP pública utilizada para comunicarse con Internet. En una misma oficina podemos tener decenas de direcciones IP privadas y, sin embargo, todos esos dispositivos pueden salir a Internet utilizando una o varias direcciones públicas.
Cómo saber la dirección IP de nuestro ordenador en Windows
Una de las formas más rápidas de consultar la configuración de red en Windows es utilizar el comando ipconfig.
Abre Símbolo del sistema o Terminal y ejecuta:
ipconfig
Windows mostrará la información básica de los adaptadores de red activos, incluyendo la dirección IPv4, la máscara de subred y la puerta de enlace predeterminada. Microsoft mantiene este comando tanto en Windows 10 como en Windows 11.
Un resultado simplificado podría ser:
Dirección IPv4: 192.168.1.25Máscara de subred: 255.255.255.0Puerta de enlace predeterminada: 192.168.1.1
Si necesitamos más información podemos utilizar:
ipconfig /all
Esto muestra también datos adicionales sobre cada adaptador, como su dirección física o MAC, servidores DNS y configuración DHCP.
Cómo interpretar IP, máscara y puerta de enlace
Estos tres valores aparecen constantemente cuando trabajamos con redes.
La dirección IP identifica nuestro equipo dentro de la red.
La máscara de subred indica qué parte de esa dirección corresponde a la propia red y qué parte identifica al dispositivo. Por ejemplo, una máscara 255.255.255.0, equivalente habitualmente a /24, permite que direcciones como 192.168.1.10 y 192.168.1.50 formen parte de la misma subred.
La puerta de enlace predeterminada suele corresponder al router o dispositivo encargado de comunicar nuestra red local con otras redes.
En una oficina con una configuración sencilla podríamos tener:
192.168.1.1 → router192.168.1.10 → servidor192.168.1.25 → ordenador192.168.1.40 → impresora
La numeración concreta depende de cómo esté diseñada cada red.
IP automática mediante DHCP o IP fija
La mayoría de los ordenadores y dispositivos reciben su dirección IP automáticamente mediante DHCP.
El servidor DHCP, que en redes pequeñas suele encontrarse en el propio router o firewall, dispone de un rango de direcciones y las asigna a medida que los dispositivos se conectan.
Por ejemplo, podría repartir automáticamente direcciones entre 192.168.1.100 y 192.168.1.200.
Esto evita configurar manualmente cada ordenador.
Sin embargo, determinados dispositivos necesitan disponer de una dirección conocida y estable. Es habitual en servidores, impresoras de red, sistemas de almacenamiento o determinados equipos de infraestructura.
En estos casos se puede utilizar una configuración estática o, preferiblemente en muchos entornos, una reserva DHCP, que permite asociar siempre la misma dirección IP a un dispositivo determinado sin perder el control centralizado de la asignación.
Cómo ver otras direcciones IP de nuestra red
Conocer nuestra propia IP es sencillo. El siguiente paso es saber qué otros dispositivos aparecen dentro de la red local.
En Windows podemos empezar utilizando:
arp -a
El comando muestra las entradas existentes en la caché ARP del ordenador, relacionando direcciones IP con sus correspondientes direcciones físicas o MAC. Microsoft sigue incluyendo arp en Windows 11 y Windows 10.
Sin embargo, hay una limitación importante: arp -a no es un inventario completo de todos los dispositivos de la red.
La caché contiene principalmente equipos con los que nuestro ordenador ha tenido comunicación reciente. Por tanto, que una dirección no aparezca en el resultado no significa necesariamente que ese dispositivo no exista o esté desconectado.
Consultar los dispositivos desde el router o el servidor DHCP
Otra opción consiste en consultar directamente el sistema que asigna las direcciones IP.
Muchos routers, firewalls y servidores DHCP permiten ver los dispositivos que tienen una concesión activa, junto con su dirección IP y su dirección MAC.
En una red empresarial administrada, esta información suele resultar más útil que intentar descubrir los dispositivos uno a uno desde un ordenador.
Además, una infraestructura bien gestionada debería mantener cierto control sobre qué rangos se utilizan, qué equipos tienen direcciones reservadas y qué direcciones corresponden a elementos importantes como servidores, impresoras o electrónica de red.
Utilizar un escáner de red
Cuando necesitamos localizar dispositivos de forma más visual podemos utilizar una herramienta de análisis de red.
Una opción conocida en Windows es Advanced IP Scanner, que continúa disponible y es compatible actualmente con Windows 11 y Windows 10. Permite analizar un rango de la red local e identificar dispositivos, direcciones IP y direcciones MAC.
Este tipo de herramienta resulta especialmente cómodo cuando necesitamos localizar rápidamente una impresora, un NAS u otro equipo cuya dirección desconocemos.
Aun así, el resultado de un escaneo debe interpretarse con cuidado: algunos dispositivos pueden no responder a determinados métodos de detección debido a su configuración, firewall o estado.
Tener controladas las direcciones IP facilita la administración
En una red con pocos dispositivos puede parecer innecesario documentar la configuración.
El problema aparece cuando empiezan a acumularse ordenadores, impresoras, puntos de acceso, servidores, cámaras, teléfonos IP y otros equipos.
Una buena planificación evita duplicidades, facilita la resolución de incidencias y permite saber rápidamente qué dispositivo utiliza una determinada dirección.
No se trata de asignar manualmente una IP fija a todo. Lo importante es disponer de una estructura coherente, utilizar correctamente DHCP y reservas cuando corresponda y documentar los dispositivos que necesitan una dirección estable.
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